Editorial
Compromisos y objetivos
En general, la misión de la Junta Directiva de
la Asociación Club Canino Colombiano consiste en tomar las medidas y
desarrollar las actividades que se relacionen, directa o indirectamente,
con el objeto de la misma. Parte de este objeto consiste en llevar los
libros de registro y los demás que sean necesarios para el cabal control
de los ejemplares caninos puros que se encuentren en territorio colombiano,
función que debe llevarse a cabo teniendo en cuenta que paralelamente
se debe fomentar el desarrollo y perfeccionamiento genético y zootécnico
de las razas puras, pero evitando al mismo tiempo el descuido y la excesiva
explotación comercial de los ejemplares, que generan, a la larga, un
menoscabo genético, fenotípico y sanitario de las razas, convirtiéndolas
en posibles enemigos de la sociedad. De hecho, ya varias han
sido injustamente catalogadas por
la ley 746 de Julio 19 de 2002.
Los objetivos de la FCI
en cuanto a la crianza, siguen el mismo fin que el expuesto en nuestros
estatutos, al igual que persiguen todas las instituciones cinológicas
del mundo. En este sentido, el nuevo reglamento de crianza de la ACCC
persigue el mismo fin. Ningún otro reglamento de crianza promulgado
anteriormente ha buscado realmente cumplir con este
objetivo fundamental.
Las directivas
que años atrás regían a la Asociación, cuyos integrantes se creían dueños
de la única verdad, solo consiguieron fomentar y desarrollar la excesiva explotación comercial de las razas puras conduciendo
inevitablemente al menoscabo genético y sanitario de las mismas. Y si
no, miremos la inmensa cantidad de perros de diversas razas que se venden
al por mayor por medio de avisos, haciéndole a los verdaderos criadores
difícil competir. Honorable
legado el que nos dejaron dichas señoras, que hoy se dedican a organizar
un festival canino, dizque para recoger fondos
para los perros menos afortunados. ¿Será que les remuerde la conciencia?
Aquí lo importante no es
‘pararle bolas a la verborrea’ publicada en un pasquín web; como criadores
debemos asegurarnos de que los animales a los cuales queremos criar,
tengan un temperamento estable y una buena salud física. De igual forma,
debemos procurar que los cachorros criados por nosotros se desarrollen
en un ambiente sano y beneficioso, que les garantice una socialización
adecuada. Es sólo con nuestra propia responsabilidad, compromiso y amor
por nuestra raza, que podremos velar por el bienestar y el futuro de
las razas caninas en Colombia.
MORGAN
JONES H.
PRESIDENTE