| Por: Álvaro Bacca
Carmona
Maestro de Selección y Juez de Crianza
APPA-COAPA
Las exposiciones
de estructura constituyen en la actualidad la vía de acceso más
generalizada hacia una visión de conjunto de la raza. En este artículo
se analizará sucintamente el papel de la exposición en relación
con la crianza de perros ovejeros alemanes.
Existen dos maneras en que las exposiciones pueden afectar el progreso
de la raza:
1. Mantienen a los criadores
informados sobre los ideales de la raza. Si ellos usan esa información
en sus propias selecciones, la pista de exposiciones puede llegar a ser
un factor importante para guiar la crianza.
2. Pueden ser usadas para encontrar los mejores ejemplares de la raza,
al punto que los criadores pudieran aceptar las colocaciones de la exposición
como guía para adquirir sus propios animales.
Mientras que, por supuesto,
estas condiciones nunca se alcanzan del todo en ninguna parte, la popularidad
que adquieren algunos ejemplares por sus altas calificaciones, pueden
hacer que ellos o sus hijos e hijas sean usados en la crianza más
extensamente que si esto no hubiera sucedido. Esto puede tener algún
efecto en la competición genética de la raza, ya que se
constituye en una leve mejora de los ganadores y las líneas de
las que proceden. Es una forma de selección que favorece los genes
que son más frecuentes en el tipo de animal que los jueces ubican
más arriba.
Aun cuando el juez ve sólo
una pequeña fracción de los animales de la raza, su aprobación
o desaprobación puede ayudar a determinar cuáles animales
van a ser abuelos o abuelas de la raza. Puesto que un animal raramente
es un ganador por más de unos pocos años, no se hace énfasis
en ningún ejemplar o línea de una forma que pudiera ser
llamada ‘linebreeding’. Se enfatiza en un ideal más
que en un animal.
En nuestras exposiciones
el objetivo principal es enfatizar en el ideal visible de la raza, ideal
que es mantenido por los criadores. No se han hecho intentos de juzgar
pedigríes, ni tampoco se discrimina en variables como la cría
o los distintivos de trabajo de los animales expuestos. Las exposiciones,
especialmente las mayores, dan gran importancia a los primeros lugares,
sin proporción con las pequeñas diferencias en mérito
real que existen entre éstos y los otros lugares. Lo principal
es exaltar ante el público los ideales de características
visibles que puedan encontrarse y darle al criador un cuadro claro del
animal perfecto, para guiarlo en su propia selección. A pesar de
sus imperfecciones, no hay substituto todavía para las exposiciones
como medio para determinar qué clase de individuos son los mejores
desde el punto de vista de la estructura.
La exposición proporciona
también una oportunidad para aprender a juzgar, por lo menos a
los mejores animales. Se aprende mucho junto a la pista haciendo una clasificación
personal y después tratando de ver porqué las clasificaciones
del juez son distintas de las propias.
Las exposiciones no dan
mucha ayuda al criador principiante, ya que las clasificaciones que él
ve, en su mayoría corresponden a pequeñas diferencias entre
animales de parecido mérito, y el interés del juzgamiento
está centrado más bien en la colocación de los dos
o tres primeros animales. Para beneficio del público en general
y de una considerable cantidad de criadores que no son expertos en juzgamiento,
las siguientes medidas son de considerar:
1. Clasificar y calificar
todos los animales expuestos, sin importar su mérito.
2. Tener grados y términos descriptivos que sean constantes de
exposición en exposición, de manera que el registro escrito
(súmula) de las calificaciones y clasificaciones de los animales,
tenga siempre un significado estándar.
3. Exhibir a los animales durante las exposiciones en el orden en que
son ubicados, de manera que puedan ser comparados por el público
en cualquier momento durante la exposición.
4. Minimizar la importancia del guía en las clasificaciones.
5. Disponer del mayor número posible de jueces a través
de las exposiciones.
La exposición es
muy poco eficaz en la tarea de ubicar al animal en el orden de su real
valor como reproductor, si consideramos las siguientes razones:
1. Sólo es exhibida
una pequeña parte del número total de los ejemplares de
la raza.
2. Diferencias en conducción, arreglo y aspectos semejantes, que
afectarán la ubicación del animal, pero obviamente no influyen
en su valor genético.
3. La condición temporal del animal influye mucho, porque el deber
del juez es mostrar ante el público al animal que en ese momento
esté más cerca del ideal visible de la raza.
4. La habilidad del juez para encontrar los mejores animales de cría,
aun si todos estos obstáculos fueran vencidos, está limitada
por la baja correlación que existe entre la apariencia exterior
y el real valor gético del animal.
Muchos de los animales
que han jugado un papel importante en la historia de la raza han sido
ganadores, pero ha habido también animales que no han sido ganadores
y han tenido más influencia en la raza que sus contemporáneos
ganadores. Esto demuestra que la pista de exposición no es una
guía infalible para el éxito en la crianza, idea que no
sostienen ni siquiera los más entusiastas admiradores de las exposiciones.
La influencia de un animal
en la cría depende de la oportunidad que tiene y de circunstancias
de azar, además de la clase de herencia que él efectivamente
posee.
Proporción y armonía
son enfatizados en la exposición, más que las interacciones
genéticas que parecen ser causas importantes de las diferencias
de clasificación. Por esta razón es imposible decir cuántos
de los descendientes de ganadores serán a su vez capaces de ganar;
igual cosa ocurre entre las crías de los no ganadores.
Los pedigríes de
los ganadores no difieren substancialmente de los pedigríes del
promedio de la raza en la mayoría de los casos. Difícilmente
podría sostenerse que los ganadores constituyen ‘familias’
dentro de la raza.
En resumen, la exposición
es un buen medio para encontrar los mejores individuos de la raza. No
lo es tanto en lo que se refiere a clasificar a estos individuos por su
valor genético. Fuera de esto, debe considerarse el valor publicitario
que tienen las exposiciones para la raza.
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